Un aviso de parte de Dios

De todos los comentarios leídos en los distintos medios de comunicación tanto desde dentro de los Estados Unidos como fuera del país, el siguiente me parece uno de los más acertados. El autor cita las profecías de Jeremías que avecinaban el desastre sobre el pueblo de Dios por su continuado y obstinado pecado contra su Dios. Todo se cumplió exactamente como el profeta de Dios había pronosticado.

El libro de Apocalipsis también habla de un desastre verdaderamente apocalíptico que todavía es futuro. Dios descargará su ira y juicio sobre un mundo empeñado en salir con la suya. Pero es imposible contrariar a Dios. Mejor sería ver al Señor “avisándonos” en estos acontecimientos y en humildad buscar su rostro en arrepentimiento y con corazón contrito. Así estaremos preparados para aquella cita con Dios a que ningún ser humano faltará.    —N.R. 

No me es necesario narrar los acontecimientos del martes 11 de setiembre, y su impacto sobre el mundo. Quién no ha visto u oído los múltiples vídeos, testimonios y reportajes de aquel trágico día. Como tantos millones, veía las noticias con incredulidad mientras los informes, tanto reales como rumores, invadieron cada rincón de los medios de comunicación como una inundación universal. En aquellas pocas, cortas, agonizantes horas nuestro mundo cambió. La guerra fue declarada por nuestro presidente, y con toda la razón. Todavía está por ver las avenidas que estos cambios tomarán.

Uno de esos caminos —el camino al restablecimiento moral— se ha intentado bloquear de parte de “aquellos con los micrófonos” mientras con ferocidad ellos se esfuerzan por avergonzar a cualquiera que sugiera que los acontecimientos del 11 de setiembre deberían llevar nuestro país al autoexamen moral y arrepentimiento ante Dios.

Cualquiera con un conocimiento básico de la Biblia puede ver paralelos históricos. Mientras Jeremías el profeta llamaba al arrepentimiento ante la calamidad inminente, los falsos profetas, que tenían los oídos de los gobernantes y la mayoría del pueblo, hacían callar a gritos a Jeremías y aseguraban al pueblo que la nación estaba bien con Dios. De hecho e increíblemente, ¡se le señaló a Jeremías en particular como la causa de los problemas de la nación! Sin la admisión de un problema, no hay esperanza de que sea corregido. Ya sea que nosotros los cristianos lo admitamos o no, nuestra sociedad sanciona la blasfemia con el nombre de Dios y Jesucristo, la pornografía, el divorcio, la fornicación, la homosexualidad, la mentira y el robo (aunque se les conoce con otros nombres), el abuso del alcohol y las drogas, la evolución impía, el aborto, y la lista podría continuar.

Los “terroristas” que han atacado la estructura social de nuestro país no eran sin nombre o sin cara, pero descaradamente usaron nuestras leyes y letargo para derrumbar nuestras torres morales. Me doy cuenta que nunca fuimos verdaderamente una nación cristiana, pero históricamente nunca fuimos una sociedad anticristiana. Y aunque pocos en nuestro país admitirían hacer tal, sus hechos y doctrinas diariamente arremeten contra las leyes de Dios.
Necesitamos orar que tengamos la victoria sobre los enemigos externos de nuestra nación. Pero no olvidemos de orar y trabajar por un avivamiento en nuestras iglesias y en nuestra sociedad.

—Ken Jensen en the EMU Newsletter, octubre, 2001

Información

Iglesia Bautista Bíblica
c/ Tiberiades, 6 - local 20
28043 Madrid, España
Metro: Canillas / salida calle Montalbos

Tel. 91-300-0116
ESCRÍBENOS

Ubicación

mapagooglesmall¿Necesitas instrucciones para llegar a la Iglesia? 
Ver mapa más grande

Horario

Te invitamos a las reuniones:
reloj  Domingo      11:30 mañana

  Domingo        7:00 tarde
  Miércoles        7:00 tarde